Tony Alexander Williams, vecino del exclusivo barrio de Bel-Air en Los Angeles, cuenta con un total de 6 operaciones de cirugía estética, todas ellas en la cara. Mientras muchos clientes llegan a la consulta del cirujano plástico esgrimiendo una foto del actor o la actriz de moda, anhelando tener los labios de Angelina Jolie o la mandíbula de Brad Pitt; Williams acude con una reproducción del célebre cuadro de Da Vinci. “La línea de la frente ha sido la más complicado, no la sonrisa, que siempre la he tenido misteriosa de natural. En mi club ya me conocen como Gioconda 2.0”, exclama henchido de orgullo.

