Tal escalofriante dato lo proporciona un estudio del Instituto de Salud Australiano. Después de recorrer colegios de toda la isla, los científicos comprobaron que la inmensa mayoría de los menores de 14 años sabía cómo encender un cigarrillo, si bien aseguraban no castigarse el pulmón. Tal estudio no hace sino dar la razón a la Organización Australiana Contra Los Encendedores, quienes acusan a los fabricantes de tales artilugios de estar compinchados con las tabacaleras. De momento, ni unos ni otros se han atrevido a dar la cara.

